PROYECCIONES DE HOGARES, NECESIDAD Y OFERTA DE VIVIENDA


Según las últimas Proyecciones de Hogares del Ine (2018-2033),el número de hogares en España pasará de 18.503.541 a 20.325.088, un incremento de 1,8 millones en los próximos quince años, lo que supone un ritmo de crecimiento débil, si lo comparamos con los de los decenios anteriores, y decreciente: una media anual de 137 mil hogares durante el primer quinquenio y unos 100 mil durante los últimos cinco años de la proyección. 

Fuente:Ine. Proyecciones 2018-2033

Si se compara esta proyección con la que realizó el propio Ine en 2016es obvio que se han cambiado las hipótesis sobre los componentes de crecimiento. En las proyecciones de hace dos años, con la misma tendencia decreciente, el crecimiento medio anual de hogares pasaba de 67 mil en el primer quinquenio a 51 mil durante el tercero. Prácticamente la nueva proyección eleva al doble las previsiones de crecimiento de la anterior.  

Fuente:Ine. Proyecciones 2016-2031. 


Las Proyecciones de Hogares parten de las Proyecciones de Poblacióny los resultados de éstas dependen de la población inicial y las hipótesis de evolución para la fecundidad, la mortalidad y los flujos de emigrantes e inmigrantes. Aunque siempre se podrá discrepar, hay poco margen de variación sobre como, razonablemente, van a evolucionar la fecundidad y la mortalidad. Pero la dinámica demográfica depende y va a depender en el futuro fundamentalmente de las migraciones y sobre las migraciones en un horizonte de 15 años lo único que se puede afirmar con certeza es la incertidumbre. Las tasas con las que se calculan los flujos migratorios están inevitablemente establecidas sin argumentos sólidos, con componentes impregnados de voluntarismo. 

Los resultados de las proyecciones de hogares dependen también de las hipótesis que se establezcan sobre las pautas de formación y desaparición de los diferentes tipos de unidades de convivencia. La dinámica observada durante los últimos años muestra una intensificación del crecimiento de los hogares de menor tamaño. Según los resultados de las Proyecciones aumentará el número de los hogares de uno y dos miembros y disminuirá el de los hogares de más de dos personas. 
Fuente:Ine. Proyecciones 2018-2033


El crecimiento de la población total no es el cambio más importante
A efectos de la interacción entre la dinámica demográfica y el parque de vivienda es necesario considerar que el incremento del número de hogares es el saldo neto de la suma de los flujos de aparición y desaparición de hogares. Con gran diferencia los flujos de aparición de hogares por emancipación y de desaparición por extinción, son los principales componentes del saldo final de hogares. Incluso con las previsiones de saldo migratorio positivo de las proyecciones del Ine, la superposición de las pirámides de población de 1918 y 1933 reflejan que la población total no es único cambio, ni tampoco el más importante. 

Fuente:Ine. Proyecciones 2018-2033. Elaboración Propia


El grupo formado por adultos jóvenes se reduce y con él los flujos de emancipación, a pesar de las hipótesis inmigratorias favorecedoras. Por el contrario, el grupo de 75 y más años crece de forma intensa e irrefutable y proporcionalmente el flujo de hogares que van a desaparecer, en su mayor parte por extinción.

Fuente:Ine. Proyecciones 2018-2033. Elaboración Propia


 No basta con fijar la atención en el crecimiento. Hay que preguntarse por los flujos de los diferentes tipos de hogares.
La preocupación que muestran ciertos sectores económicos ante estas perspectivas no debería centrarse en una valoración simplista del crecimiento, que, siendo una referencia necesaria, no es, ni mucho menos, suficiente. Hay mucha tarea pendiente en la producción de información y en el análisis de los flujos de creación y desaparición de hogares. Surgen nuevas formas de convivencia que la dinámica social vienen habiendo cada vez más diversas y efímeras. 


Hay que hacer estimaciones de vivienda de acuerdo con la nueva dinámica de los hogares
La época en que podía establecerse un “ciclo de vida del hogar” fácilmente previsible y con unos parámetros de comportamiento comunes para la gran mayoría de la población ya es pasado y los cambios nos enfrentan a la necesidad de hacer estimaciones de necesidades de vivienda atendiendo a la nueva dinámica de los hogares. Las políticas de vivienda y el sector inmobiliario deberían tomar conciencia de ello.

Los flujos de hogares como oferta de vivienda
Los enormes flujos de desaparición de hogares exigen también ser observados como viviendas potencialmente disponibles, situadas en espacios urbanos consolidados y, en la mayor parte de los casos, necesitadas de actuaciones para su incorporación como oferta adecuada a las necesidades sociodemográficas. Se concitan en torno a este fenómeno varias oportunidades: renovar el parque residencial, mejorar el espacio urbano, incrementar la oferta de vivienda y apoyar un modelo urbano más compacto con un modelo de movilidad más sostenible.

No se debe dejar de recordar que estos datos a nivel nacional no son más que una referencia general de la tendencia. El estudio real de la interacción entre la dinámica demográfica y el parque residencial deberá realizarse para ámbitos urbanos concretos. (JVA)

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