EL NUEVO GOBIERNO DICE QUE SE PROPONE “REORIENTAR” LA POLÍTICA EN MATERIA DE VIVIENDA:

Según han venido publicando los diferentes medios, el pasado 12 de julio el nuevo ministro de Fomento, José Luis Ábalos, anunció una serie de actuaciones con las que se busca “reorientar” la política de vivienda.

§   El primer paso, ya dado, ha sido la constitución de un grupo de trabajo interministerial para analizar medidas urgentes y de medio y largo plazo. 
§   Entre estas últimas, la que ha tenido mayor relevancia en los medios, es el anuncio de que el Ministerio de Fomento “promoverá en los próximos cuatro o seis años 20.000 viviendas para destinarlas de forma indefinida al alquiler o a la cesión en uso con rentas y precio limitado”. Se dice que con esta nueva oferta se corregiría la tendencia alcista que vienen registrando los alquileres. Las nuevas viviendas se localizarán en las ciudades con más tensiones de mercado, con colaboración de las Comunidades y Ayuntamientos correspondientes, tras el estudio los suelos más adecuados.
§   El ministro anuncia que se propone involucrar a SEPES (Entidad Pública Empresarial de Suelo) en la promoción de estas 20.000 viviendas.
§   Hasta ahora, de la política de vivienda se ocupaba una Dirección General, el nuevo ministro eleva su rango administrativo a Secretaria General. 
§   Se van a estudiar algunas modificaciones en el Plan Vivienda 2018-2021 para mejorar las ayudas al alquiler para jóvenes y diseñar nuevas líneas de ayudas.
§   Se buscará un gran acuerdo con Sareb para que contribuya a aportar viviendas para alquiler.
§   Cambios en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) de 2013 para equilibrar los derechos de arrendatario y arrendador, ampliando el plazo de prórroga (5 años), estableciendo límites a las exigencias de fianzas y reforzando la seguridad jurídica del arrendatario en caso de cambio de propietario. 
§   Se anuncian desgravaciones fiscales al inquilino en el IRPF para dinamizar el mercado de alquiler. 
§  Se incentivará la salida al mercado de viviendas vacías. Para ello se definirá la vivienda vacía y la vivienda turística y se aplicarán medidas para que los propietarios pongan los pisos sin habitar en el mercado del alquiler.
El anuncio de intenciones del nuevo ministro nos animan a repetir una vez más algunas reflexiones:

Lo más destacado en los medios ha sido la intención de  promocionar 20.000 viviendas en 4 o 6 años. Es un objetivo complicado y de dudoso cumplimiento, dado que habrá que establecer convenios con otras administraciones y obtener el suelo, pero en todo caso siempre sería una “solución” lenta e insuficiente, incluso en las áreas concretas donde se consiguiese “promover”.

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El País del 7 de marzo de 2004, en plena “burbuja”, recogía la pgna de los candidatos a la Presidencia del Gobierno por ver quién prometía construir más viviendas, cuando se estaban construyendo cientos de miles de viviendas más de las necesarias y se agravaban, sin embargo, las dificultades para el acceso a un alojamiento digno y adecuado

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Parece que todavía no se tiene claro que una “nueva” política de vivienda no pasa por la construcción de más vivienda, sino que debería centrarse en una mejor utilización del parque existente, adecuándolo a la dinámica de los hogares. Para ello, antes de aplicar otras medidas, sería necesario conocer bien el parque de viviendas; el uso que están teniendo y las necesidades reales de alojamiento en los ámbitos locales objeto de intervención. Es un objetivo básico y que no exigiría muchos recursos ni comisiones interministeriales. Sólo voluntad política.  También, antes de construir nuevas viviendas se debería favorecer la puesta en uso de las viviendas vacías existentes, tanto para engrosar el parque de vivienda social como la oferta en el mercado libre.
 No basta con apostar por un “gran acuerdo” con la Sareb, habría que “transferir” sus recursos públicos y hacer convenios con municipios y con entidades de economía social para la gestión de ese parque, con lo que se incrementaría sin gran dilación la oferta de alquiler con precios sociales.  No habrá solución al problema de alojamiento mientras no existe un parque de vivienda social en alquiler suficiente (hay que pasar del 2 al 20%), redefiniendo el concepto de parque de vivienda social. Vivienda social es la que no está sujeta a las reglas del mercado, con precios fijados con criterios sociales. Una reorientación de las políticas de vivienda exigiría reconsiderar la competencia de Fomento (construcción) y que pasen a ser gestionada dentro del ámbito de las políticas sociales (alojamiento). Sin negar la importancia de la intervención de la Administración Central, hay que insistir en que déficit de oferta de vivienda asequible -el problema de vivienda- tienen carácter local. Hace ya muchos decenios que el problema no es consecuencia de la no construcción de nuevas viviendas, pero sí sigue siendo una de las más graves consecuencias del modelo de desarrollo urbano y del carácter especulativo del negocio de la promoción inmobiliaria. Es necesaria otra política de vivienda, pero no podrá hacerse si se siguen utilizando las mismas herramientas. En el ciclo de conferencias que organizamos para el próximo curso en La Casa Encendida “Diálogos sobre conflictos urbanos”,se dedicarán sendas sesiones a “Políticas de vivienda” y a “La apropiación del espacio residencial” en las que habrá ocasión de volver sobre temas ya tratado en cursos anteriores. Hay diagnósticos y propuestas suficientes para que realmente se produzca la “reorientación” necesaria, sólo falta la voluntad política capaz de vencer la inercia de muchos decenios de un urbanismo al servicio del negocio inmobiliario. (JVA)


Pueden verse los videos de las sesiones del VI. CURSO 2015-2016: "UN NUEVO PARADIGMA PARA LA VIVIENDA"


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